Para Gustavo Parada Sarmiento y a mis amigos

Por Ramiro Murguía

Hola Gustavo:

Que gusto recibir un mensaje tuyo amigo, realmente lo tomo como un honor que leyeras mis notas y que me comentes acerca de ellas. Que puedo contarte a ti, que me conoces desde que éramos niños en la secundaria y que tu padre conoce bien al mío, pero comentaré cada punto que me preguntas para poder aclararte el panorama y bueno espero que tu también me cuentes como te va y como está tu familia.

A Toastmasters lo conocí cuando la eminente Maestra Teresita (que nos daba clases de Español) me invitó e insistió a que acudiera a su Club que sesionaba hasta el final de la calle Centroamérica, ¿recuerdas?, desde entonces me relacioné a Toastmasters Internacional, pero entrando a la Preparatoria lo deje por diversas razones, eso sí, me aparecía de vez en cuando y en otros clubes, pero no dejé la práctica de la oratoria pues participaba en concursos y debates juveniles, además me enfilé en el AJEF y bueno, con trabajos interesantes fue ahí cuando empezó realmente el interés por la escritura de artículos y columnas. Durante mis estudios

universitarios, me reincorporé a Toastmasters y llegué a la Presidencia del Club Fundadores II, teniendo una experiencia por demás aleccionadora y muy gratificante.

Empezaré por lo básico de mi vida, no me he casado, no tengo hijos, mi familia está bastante bien gracias a Dios, soy Ingeniero Industrial, estudié hasta el 6 semestre de Administración de Empresas en la UV Sistema Abierto (espero continuarla pronto), tomé algunos diplomados y seminarios internacionales que me dieron una perspectiva mayor de la que mi horizonte enfilaba, con toda la honestidad te lo digo, y trabajé en algunas empresas.

Pero resulta que enfermé de dengue hemorrágico en diciembre del 2007, y eso acabó con mi inmunidad y superioridad física y mental que sentía o que pensaba poseer. Te cuento que estuve doce días en el hospital y bueno pisé “el otro lado y regresé” (explícitamente dicho por el Director de Hospital), puesto que a Mamá le hicieron firmar un documento en el que no se hacían responsables por mi fallecimiento, puesto que mi cuadro clínico no respondía y empeoraba aun más. Pero volví mejorado y fortalecido, así que cuando logré salir de esa, cambié muchas cosas y acciones de la rutina. Entonces conocí AIESEC y me prepusieron este trabajo, donde ahora laboro desde hace unos meses en esta empresa trasnacional, que continúa creciendo, y además, fue comprada por TOTVS-Datasul, convirtiéndose en la 9ª del ranking internacional de empresas de Software, así que por aquí estaré en Argentina un tiempo más.

Sobre el tema de la política te comento que parte de mi familia Murguía está directa o indirectamente en el ejercicio público, pero no significó ninguna tendencia, sin embargo, como bien lo dijiste, la mayor influencia fue mi Padre, con un acontecimiento que marcó el parte aguas de mi ideología apolítica. Fue hace ya varios años cuando Papá fue arrestado injusta y arbitrariamente por Alejandro Montano Guzmán, ex Secretario de Seguridad Pública, cumpliendo la orden del ex Gobernador Miguel Alemán, y este hecho causó en mi una profunda mezcla de antipatía con necesidad de hacer un cambio total. Esta relación estrecha del ejercicio público y la Ingeniería Industrial fue tal, que desarrollé un sentido de crítica y mejora real, tangible y profesional, cuando más me involucraba, las personas más creían en mí y me dí cuenta que los cambios pueden ser posibles, sabiendo trabajar en equipo y contando con valores y principios claros para que cuando se tengan que enseñar, se pueda sostenerlo con el ejemplo. Sin embargo, tengo otros proyectos personales, metas e ilusiones diferentes a lo anterior, no puedo negar ahora una pregunta que recurrentemente me hacen, y estoy seguro que puedes tener ahora, pero en este momento estoy disfrutando y practicando mis conocimientos ingenieriles.

Pero seré claro y contundente, el Gobierno Mexicano necesita una reestructuración y una mejora técnica, profunda, humana, profesional y tangible, ha quedado demostrado que muchos humanistas y economistas nos han quedado a deber a todos los mexicanos, necesitamos jóvenes preparados, con experiencia y con objetivos claros.

Ratifico mi amistad de tantos años Gustavo, y es un privilegio considerarte mi lector asiduo y principalmente, crítico constructivo, pues creo firmemente que eso lleva a la mejora y a la optimización de los esfuerzos y recursos.

Un fuerte abrazo para ti y tu familia.

Tu amigo y servidor Ramiro II Murguía Espinoza

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